La lectura rápida puede ser una de las herramientas más útiles cuando se trata de estudiar. Para desarrollarla necesitas conocer algunas técnicas y trucos que harán que leas con una gran rapidez y que entiendas lo que estás leyendo, por supuesto.

¿Qué es la lectura rápida?

 

Tips de estudio

 

La lectura rápida es uno de los métodos de estudio más efectivos que existen, consiste en una serie de estrategias enfocadas en aumentar la velocidad de lectura de una persona sin que eso reduzca la comprensión lectora de la misma.

La lectura rápida, también conocida como lectura veloz, es tan popular en la actualidad que existen instituciones que brindan cursos para que cualquier persona interesada, sea cual sea la edad que tenga, pueda aprender a leer más rápido y mejor.

Con el objetivo de alcanzar mejores notas o calificaciones, tanto durante el periodo escolar como en los años universitarios, es común que vayas en busca de tips de estudio que te ayuden a lograr un mejor desempeño en cada una de tus asignaturas. La lectura rápida te puede facilitar el aprendizaje ya que reduce las horas de estudio y además mejora tu comprensión lectora, por lo tanto aprendemos mejor en menos tiempo. Si quieres revolucionar tus hábitos de estudio, la lectura rápida es para ti.

 

3 técnicas para leer rápido

 

Cómo leer rápido

Estas son 3 técnicas o trucos para lograr una lectura rápida que incluya entender muy bien lo que estás leyendo. Es muy importante que antes de comenzar con la lectura, crees el ambiente adecuado para que la lleves a cabo. Elige un espacio en el que haya una buena iluminación, ya sea natural o artificial. Si es necesario coloca una lámpara a tu lado con la luz dirigida hacia el libro. Ten en cuenta que también es recomendable que el espacio no esté lleno de ruidos que puedan distraerte de la lectura. Es preferible un ambiente de la casa en el que estés a solas para que nadie te interrumpa.

– Técnica del marcador: Empieza a seguir tu lectura haciendo uso de un lapicero, un lápiz, un separador de libros o algún objeto similar. Coloca ese objeto en la línea que estás leyendo y muévelo a medida que vas avanzando en tu lectura como si estuvieras marcando cada paso de tu camino sobre la página, ya que esto estimulará tu concentración.

– Técnica de no vocalización: No pronuncies, ni siquiera en un murmullo, lo que estás leyendo. La vocalización de cada palabra disminuye la velocidad de la lectura porque nuestros ojos ven más rápido una palabra de lo que nuestros labios tardan en pronunciarla.

– Técnica de lectura cronometrada: Leer implica un ejercicio mental y nuestra mente, tal como ocurre con nuestro cuerpo, también se agota al ejercitarse. Por lo tanto es recomendable que leas 45 minutos de manera continua y luego realices alguna pausa breve que te permita descansar tu vista, cambiar de postura o poner en movimiento tu cuerpo por unos minutos. De esta manera podrás retornar a la lectura con la mente fresca y el cuerpo relajado.